martes 31 de agosto de 2010

Vistas en Agosto


Lo mejor:

- El Lector: segundo visionado que sigue emocionando de la obra cumbre de Stephen Daldry. Imprescidible.
- Mystic River: crudo relato con un trío de ases protagonistas estupendamente dirigidos por un Clint Eastwood que entrega su mejor obra.
- Identidad: cinta de terror comercial con una resolución tan inteligente como tramposa.

Lo peor:

- Origen: soberana tomadura de pelo con aires de cine inteligente apoyada de forma masiva por la crítica.
- Conocerás al hombre de tus sueños: soporífera cinta de Allen.
- Arrástrame al infierno: mezclar comedia y terror nunca dio buen resultado. Bochornosa.

domingo 29 de agosto de 2010

En la ignoracia está la felicidad

Con Woody Allen me ocurre algo similar que con los hermanos Coen. Aún habiendo en su trayectoria obras magistrales, la mayoría consiguen llevar al cabreo. Este último trabajo del cineasta neoyorkino ni siquiera representa la indiferencia, va más allá. Los adjetivos descalificativos van sucediéndose con más sentido que el baile de personajes deambulando por el film de una forma casi anodina. Da la impresión que al director sólo le apetece sumar números a su filmografía. La desgana se respira a borbotones y el tedio pronto se hace un hueco en la proyección desde los primeros minutos.

Cada nuevo trabajo de Allen se espera con gran expectación preguntándonos si logrará alcanzar la ironía de sus mejores obras o por el contrario ir sumando cintas al olvido. Conocerás al hombre de tus sueños en momentos parece beber del capítulo más aburrido de Las Chicas de Oro. Aquí las situaciones absurdas, tan características del cine de Allen, dejan de serlo porque todo está tan hilvanado que la espontaneidad brilla por su ausencia.
Es una pena que la dejadez del director haya estropeado una obra que contaba con un cartel excepcional. Todos y cada uno de los actores responden a la perfección a las directrices del cineasta dónde desctaca Gemma Jones en un papel tan cómico como propio de las obras neoyorkinas de Allen.

Hay que ser consciente que hasta los grandes cineastas fallan y por muy bonito que quede decir que Woody Allen, ese "pequeño" pero gran director, es lo más sabiendo combinar la sátira con el drama, aquí patina. Ni encontramos grandes frases para el recuerdo en un guión insustancial ni el ingenio sale a relucir por ningún lado en un ritmo tan lento que cualquiera termina por desconectar.

Allen nos viene a contar en hora y media de proyección la relevancia de la ignorancia para ser feliz. Habrá quien no comulgue con ello pero una vez más, las paradojas del director no dejan de ser altamente verdaderas.

Lo mejor: Gemma Jones
Lo peor: que Allen lleve tiempo sin sorprender durmiéndose en los laureles.

domingo 22 de agosto de 2010

Palomitas con salt

Está claro que Salt constituye una cinta 100% palomitera y el que vaya esperando otra cosa se puede ir dando la vuelta. La lógica no es aquello por lo que se caracteriza la cinta de Phillip Noyce, ni mucho menos, pero no hay que tirar por el suelo un trabajo que entretiene desde el minuto cero hasta el último. Y esa es la premisa principal. Salt es una película que mantiene al espectador en un juego de identidad ya explotado en el séptimo arte pero que una vez más divierte.

La guerra fría como telón de fondo en una trama de espionaje invita al espectador a jugar una partida al Quién es Quién. La dificultad reside en que los continuos cambios de look de la Jolie no facilitan adivinar quien es Salt. Bromas aparte, los sucesivos giros narrativos confunden por momentos pero se justifican en ser el objetivo esencial de la cinta: divertir. Y esto es lo que se achaca a una cinta sin mayor pretensión que hacernos pasar un buen rato.
Claro está que Salt no lleva un sello de garantía como el agente Bond pero acaso ¿ver saltar a Daniel Craig de manera inverosímil entre grúas es mucho más creíble que contemplar a la esposa de Brad Pitt convertida en saltamontes? Como decía, tenemos que dejar de cuestionar la credibilidad del guión para poder disfrutarlo.

Realmente la elección de Angelina Jolie como personaje principal del film es el mayor acierto. Sus rasgos tan fríos como pasionales adquieren un mayor matiz en la caracterización de Salt. Ninguna actriz mejor que ella para un papel con un desarrollo físico tan importante y es aquí, en este tipo de cintas, donde se goza más de la Jolie pues entre pistolas y patadas la actriz se desenvuelve como pez en el agua. Resulta mucho más convincente verla convertida en Agente de la C.I.A que sufriendo la pérdida de un hijo de manos de Eastwood.

Hay que agradecer a Noyce que nos deje grabada en la retina alguna escena imponente como el estrangulamiento en las escaleras donde el montaje merece una mención especial.
En un verano escaso de títulos notables, la cinta de Noyce no aporta gran cosa al panorama cinematográfico salvo el entretenimiento de casi dos horas que pasan volando dejando la puerta abierta a una segunda parte.

Lo mejor: su honestidad. Vende lo que es y sale airosa.
Lo peor: el número de tinte rubio de Angelina.

domingo 15 de agosto de 2010

jueves 12 de agosto de 2010

WALL.E. Lo mejor de Pixar


La magnífica historia del pequeño robot de limpieza parece haber calado hondo entre los votantes de la última encuesta en la que se pretendía reconocer la mejor obra de Pixar. Pues bien, aplaudo el resultado y es que WALL.E es la mejor cinta animada que, a mi parecer se ha realizado hasta la fecha. Reúne emoción, diversión y crítica durante todo su metraje. Desde esos primeros minutos imborrables, Wall.E consigue reflexionar sobre lo que podemos llegar a perder si no cuidamos el medio ambiente. Pero no todo son críticas a la sociedad ya que WALL.E y EVA hacen las delicias del espectador. A través de persecuciones y una historia de amor, Wall.E es tremendamente humana. Este gran trabajo de la Pixar forma ya parte de la historia cinematográfica como una de las mejores cintas animadas. El guión es de Oscar, la fotografía sublime y la banda sonora sumamente deliciosa. Sin lugar a dudas, la gran obra de los estudios Pixar a la que ni los sabrosos platos de Ratatouille ni las aventuras del astronauta Buzz Lightyear podrán hacerle sombra.

domingo 8 de agosto de 2010

Deception


Christopher Nolan ha vuelto a acertar pero de una manera engañosa. Su objetivo está más que cumplido. Una crítica desmesuradamente favorable, salas abarrotadas y una publicidad desorbitada. El negocio va viento en popa pero la realidad dista bastante de la que prometía ser la cinta del año.
Resulta interesante como el espectador es una rata de laboratorio sobre la que Nolan experimentará el llamado Origen (incepción, en inglés). Al igual que el personaje de DiCaprio apoderándose de los sueños, el cineasta parece haber hurgado en la mente de esos críticos que dejan este producto como una obra maestra pero por muchos intentos de vender Origen como la revolución del cine, no estamos más que ante una interesante idea mal planteada y con una técnica que no aporta nada a la trama. Lo demás puro marketing.
En esta ocasión poco se sabía de Origen a petición del inteligente director. Trailers de pocos segundos vislumbraban escenas de Matrix. Se hablaba del psicoanálisis de Freud con referencias a James Bond. Un elenco de lujo encabezado por DiCaprio. Pintaba más que bien hasta que el metraje va avanzando y para sorpresa del espectador nos hayamos ante una clase inverosímil del poder de los sueños, bien dictada para que no nos perdamos cogiendo apuntes.
La película parece gustarse tanto a sí misma que se olvida de entretener. Con tanta explicación del limbo, el subconsciente, la catarsis y los diferentes niveles del sueño, el interés es nulo. Para despertar al respetable, Nolan recurre a lo fácil. Ver derrumbarse edificios de forma cíclica o la ausencia de gravedad parecen ser lo que define a la cinta como obra maestra, pues del guión mejor ni detenerse a calificarlo.
Está claro que un apellido vende pero hasta este punto es para meditarlo. El hecho de que las productoras nos tachen de corderitos es un verdadero insulto y es que esta cinta, se mire por donde se mire, no tiene ni entretenimiento ni emoción, algo necesario para no caer en el olvido. Pero lo peor de todo es quedarse con lo que podría haber sido y ver lo que es. Con semejantes actores y una idea que daba para más, esos 148 minutos de duración hubieran convertido a Origen en lo que nos han vendido. Mientras tanto sólo cabe exponer que estamos ante la película más sobrevalorada y decepcionante en lo que llevamos de año.

Lo mejor: la música de Hans Zimmer
Lo peor: que Nolan haya logrado convertise en un mágnifico extractor y haya cambiado la idea original de que esta cinta está perfectamente envuelta pero vacía de contenido.

lunes 2 de agosto de 2010

+ que una BSO: Antichrist

Antichrist es una de esas películas que no dejan indiferente a nadie. Cae en el típico "o se odia o se ama" En mi caso más bien lo primero. Su provocación no la exime de ser un producto vacío envuelto en polémica como le suele gustar a su creador. Pero no es esta la sección para dejar a parir semejante despropósito sino para vanagloriar lo mejor de la misma. Su exquisita banda sonora es el mejor recuerdo que podemos conservar del último trabajo del director danés.
El prólogo de Antichrist en blanco y negro y con el aria Lascia Ch´io Pianga de la ópera Rinaldo de Händel emociona a más no poder. Una delicada escena con una gran fuerza visual convierten esos cinco primeros minutos del film en una obra maestra de los prólogos.

Crítica de Antichrist

domingo 1 de agosto de 2010

Vistas en Julio



Las vidas posibles de Mr.Nobody. Excelente sorpresa cinematográfica con la teoría de los universos paralelos envuelta en una estética impresionante.
Ratatouille. Un cuento entrañable y una técnica sobresaliente. De lo mejor de Pixar
Madres e hijas. Un Rodrigo García que sabe lo que cuenta y cómo contarlo. Un relato emocionante junto a unas interpretaciones de lujo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...