lunes 31 de mayo de 2010

Vistas en Mayo



Lo mejor:

Nueve Reinas: excelente trabajos de los actores en un film imprescindible con sorpresa final nada decepcionante.
The Crazies: a pesar de ser una historia mil veces vista hay ciertas escenas imposibles de olvidar, por eso ya merece un puesto de honor.
Quills: Impresionante Geoffrey Rush, soberbio Joaquin Phoenix y encantadora Kate Winslet en una cinta para recuperar.

viernes 28 de mayo de 2010

Al que a buen árbol se arrima

Podría haberse titulado Angustia pero Bigas Luna se adelantó hace años con aquella inquietante obra maestra del terror español. Rabia, lo último de Sebastián Cordero, director casi desconocido en nuestro país, llega a las carteleras muy bien apadrinada. Guillermo del Toro es el mayor reclamo de una cinta que hubiera pasado sin hacer ruido por las salas. No obstante, la Biznaga de Oro concedida en el festival de Málaga no es nada desmerecedora.
Un relato angustioso con pinceladas de drama social en el que la inmigración y la diferencia de clases van de la mano. Basada en la novela homónima de Sergio Bizzio, este inteligente film nos adentra, sin concesiones, en la mente de un asesino, pero no un asesino al uso, sino una persona que buscando un mejor futuro se ve involucrada en una tragedia que dará paso a los días más angustiosos que alguien puede vivir. El mayor logro de la cinta es la sensación claustrofóbica que provoca la mansión en la que se desarrollan los hechos. Una ambientación sobresaliente, a destacar la fotografía, para un guión muy interesante, sin embargo los tópicos de culebrón también hacen su presencia mermando en algún momento el realismo de la obra.
Que Rabia bebe de Hierro 3 en ciertas escenas es evidente pero el film de Cordero no se invade de la espiritualidad de la obra de Kim Ki-duk ni falta que le hace pues su dramatismo centrado en el problema de la inmigración desde un punto de vista al que no se nos tiene acostumbrado, es suficiente para salvar el film. El encargado de dotar la rabia que busca el film es Gustavo Sánchez Parra perfectamente dirigido. Su transformación física es tan angustiosa como el personaje al que da vida. Las interpretaciones contenidas de Martina García y Concha Velasco no quedan en un segundo lugar, ambas captan la esencia de sus personajes sin caer en lo superficial.
Conteniendo una fusión temática que daba para un mayor desarrollo, el ritmo se ralentiza a mitad del metraje provocando una falta de adrenalina que el film prometía. Suerte que la elección del guión es sumamente inteligente como la decisión del cineasta al contar con un padrino de lujo para dar luz a su obra y una madrina de infarto para poner voz a la emoción que embarga a los personajes.

Lo mejor: Sánchez Parra se marca una interpretación realista, comedida y espléndida como el plano secuencia final con una Chavela Vargas que emana un mar de emociones.
Lo peor: la reiteración de las llamadas de teléfono no logran lo requerido.

jueves 20 de mayo de 2010

+ que una BSO: Réquiem por un sueño

Si existe una banda sonora que mejor describa la intención de un filme esa es la melodía tan arrebatadora de Clint Mansell en la obra maestra que el Sr. Aronofsky nos brindó hace ya diez años. Miles de calificativos para definir la que considero una de la tres piezas más absorbente que el cine ha presentado. Y es que esa melodía consigue dejar huella en el espectador hasta sentir cierto delirio resultando tan abrumadora como la cinta.
Mansell supo expresar al detalle lo propuesto por el innovador director. Desde el inicio, con la presentación de unos personajes aparentemente felices, hasta esos últimos quince minutos perturbadores, la melodía de Mansell se va sucediendo en diferentes tonos para desquiciar al espectador dónde destaca un violín que pone los pelos de punta.
El público del film se puede identificar perfectamente como el Álex de la Naranja Mecánica. Impresionante terapia para no alejarnos de nuestros sueños. Excelente elección la de Aronofsky de contar con Mansell para darnos tremendo bofetazo.
Banda sonora que duele pero engancha, que no se olvida ni se lo propone, que asfixia pero concede bocanadas de aire tóxico. Para muestra un botón:

sábado 15 de mayo de 2010

Eduardo Manostijeras. Lo mejor de Tim Burton


Sin coincidir con el resultado de la última encuesta hay que reconocer que Eduardo Manostijeras es la obra más reconocida del extravagante cineasta. Fue un punto de inflexión en su particular carrera cinematográfica. Con un personaje inolvidable este cuento forma ya parte de la historia como una película inolvidable para grandes y pequeños así como el reconocimiento de Johnny Depp. Desde que sus manos se convirtieran en afiladas tijeras el guaperas ha sabido, como nadie, sacar provecho a los miles personajes que ha interpretado pero sin duda es este Eduardo Manostijeras el personaje más enternecedor al que ha dado vida.
Tim Burton realizó una crítica a la sociedad en este relato gótico con tintes dramáticos y supo hacerlo de una manera tan inteligente que muchos de vosotros la habéis considerado su mejor obra. A nivel personal considero que la medalla de plata que ha logrado Big Fish merecía el oro. Una historia mucho más inteligente, si cabe más emocionante y con ese sello Burton tan inconfundible en la estética que hacen de Big Fish una cinta mágica y conmovedora.
Hemos de esperar que Burton logre un nuevo trabajo a la altura de las mencionadas ya que ni Benjamin Barker, ni Willy Wonka ni la última estrepitosa Alicia hacen sombra a sus anteriores obras.

sábado 8 de mayo de 2010

Exagerados orgasmos entre dudosas confidencias

Del sentimiento de culpabilidad, del miedo al reconocimiento de una entidad sexual, del amor más arrebatador. Cuatro paredes de una habitación romana dan cabida a esto y más, porque si algo tiene el último trabajo del cineasta donostiarra es que resulta más cercano al espectador que viajar con Ana o Lucía a pasajes de ensueño a la vez que irracionales. El abanico de temas que nos brinda Medem es amplio pero cuanto más datos nos aporta del pasado de las protagonistas más reducida se hace esa habitación y mayor la complicidad con el público. Estamos ante una cinta intimista en la que su director nos propone una situación cotidiana que puede convertirse en algo trascendental. El encuentro casual entre dos mujeres que se atraen físicamente pasa a ser el deseo desenfrenado de amar, para una de ellas, y el descubrimiento de una nueva realidad, para la otra.
Pocos reproches se pueden hacer al trabajo interpretativo de las valientes actrices. Es indiscutible que Medem sabe dirigir como nadie a Anaya y es palpable que la actriz se siente como pez en el agua con el polémico director. La ucraniana Natasha Yarovenko no queda eclipsada por el talento de la española, de hecho, se pone a su altura logrando una complicidad que hace no perder el interés en ningún momento salvo en la recta final donde la flecha de Cupido aporta ese toque surrealista tan característico del cine de Medem.
Aún siendo un remake de la chilena En la Cama , hay que reconocer que esta Habitación en Roma está más lograda. La cámara de Medem imprime personalidad a dicha estancia. La hermosa fotografía y la delicada banda sonora destierran al olvido a su predecesora. Aquí la habitación con sus sábanas blancas, sus frescos en el techo y el agua derramada de la bañera hacen de la misma una protagonista más.

Lo mejor: la complicidad entre Anaya y Yarovenko está por encima de un guión con un dramatismo exagerado.
Lo peor: el reclamo sexual

martes 4 de mayo de 2010

En el límite del bostezo

Como ocurriera con su anterior largometraje, The Jacket, John Maybury promete más de lo que cumple y ya van dos. Con una ambientación realmente conseguida y unas interpretaciones para nada desmerecedoras, el cineasta se queda a medio camino en este aburrido bio-pic del poeta Dylan Thomas. Aunque más que centrarse en la vida y obra del artista, En el límite del amor nos presenta a las dos mujeres que marcaron su existencia.
En cierta medida lo más atrayente del film es su reparto, encabezado por una Keira Knightley muy sugerente y convertida en la reina de filmes de época convence dando vida a un personaje contradictorio y a la vez encantador. Su compañera de reparto, Sienna Miller, brinda una de sus mejores interpretaciones en el papel de la alocada esposa del poeta. El sector masculino queda en un segundo y lejano lugar. El hermano gay de Cinco Hermanos, Matthew Rhys, no consigue proyectar ni una dosis de credibilidad a su personaje mientras que Cillian Murphy resulta sobreactuado tratando de emular al sorprendente Tobey Maguire de Brothers.
Pero más allá de las caracterizaciones, la última obra de Maybury deja al espectador al borde del aburrimiento. Ni la estupenda recreación de una época, ni la envolvente banda sonora de la mano de Badalamenti, ni esos labios rojo carmín de la Knightley logran sacar a flote un film que peca de superficial. La amistad entre los personajes femeninos no emociona a pesar de los intentos del director por convertir los últimos minutos en algo lacrimógeno.
El amor del que tanto alardea el film no se contempla por ningún lado dejando incluso al espectador la duda de haberse perdido algo. Además de la ausencia de carácter del guión los reiterados recursos técnicos proporcionan un empacho que por momentos el respetable debe odiar a su creador.

Lo mejor: las notables interpretaciones femeninas será por lo único que se recuerde el film.
Lo peor: la falta de emoción a un guión contemplativo.

sábado 1 de mayo de 2010

Vistas en Abril



Drácula de Bram Stoker: gran adaptación literaria con una estética subliminal de la mano de Coppola.
Los limoneros: el conflicto entre Israel y Palestina con un limonar como muro de la verguenza llega al corazón del espectador.
Kika: una de las obras más injustamente menospreciadas de Almodóvar que mejor representa el particular sentido del humor del manchego. Nunca Verónica Forqué y Rossy de Palma estuvieron mejor dirigidas.
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